La primera noche de navegación fué muy suave.  Un viento de 12 a 15 nudos nos impulsaba a unos 6 o 7 nudos.  Al amanecer el mar se puso como un espejo y el viento ..... unos 4 nudos.   Muy a nuestro pesar y en contra de mis principios de marino prendimos los motores y continuamos navegando a motor hasta Key West.  Pero tuvimos visitantes ......

... unos seis delfines se vinieron a jugar con las dos proas de “Feliz”....

..hasta que no quedaron sino dos que nos siguieron por un buen rato y después se fueron por donde habían venido ....  jugueteando igual..

Después este otro amigito vino a descansar de su vuelo .....  salió de quién sabe donde, ya que estamos a más de 30 millas de la costa.

El pobre se desorientó, se metió al salón y no podía encontrar la salida, asi que el bueno de Juancho lo cogió suavemente, le dió un poco de agua y un poco de pan y .....

... a volar nuevamente.   Nos acompañó un rato y despúes se fué sin despedirse.

El domingo, por alguna de esas costumbres españolas, entre Tato, Michel y Tere, nos prepararon esta deliciosa Paella ......

.... que nos dejó de siesta.


La navegación siguió tranquila, seguimos a motor porque había muy poquito viento y además en contra.  Dimos la vuelta por el Canal de Yucatán al extremo Oeste de Cuba.  Por la noche por curiosidad prendimos el televisor y logramos sintonizar unas emisoras cubanas.  Es curioso escuchar la televisión cubana con los puntos de vista y las opiniones del otro lado.  Estaban comentando la visita que pronto haría el Papa a Cuba y la llegada del Camarada Comandante Chavez que venía a hacerse su tratamiento de quimoterapia.  De resto escuchamos un noticiero emitido por el gobierno y una película viejísima.

El Lunes 26 a las 3:15 PM estabamos entrando a Key West.