Entrando al Golfo de Patras nos encontramos con viento totalmente en contra por la proa.  No era un viento muy fuerte, pero combinado con la corriente no nos dejaba avanzar nada. 

Después de muchas bordadas, ya viendo que caía la noche decidimos recalar en Mesolongion.  Además la meteorología anunciaba vientos más fuertes.

Mesolongion es un pueblito de pescadores al que se llega por un canal de unas dos millas de largo, bordeado de casitas de pescadores y de estanques de extracción de sal.

Remontamos el canal, seguidos por el “Feliz” .....

... pasando por casitas de pescadores, caballos en las orillas y estanques de sal.

Hasta que ya al atardecer llegamos al pueblo.  Era un estanque más o menos cuadrado de unos 600 x 800 metros con muelles y el pueblo alrededor.  El sitio se veía hermoso, tranquilo y bien protegido.

El sitio ideal para fondear y pasar la noche.  Decidimos hechar las anclas tanto en “Natasha” como en el “Feliz” ...... 

El atardecer estaba hermoso e invitaba a poner una buena música suave, sacar una botellita de vino y relajarse, observando el sol ocultarse detrás de la silueta de las casas del pueblo.....

Lo único extraño que se notaba era que eramos los dos solos barcos fondeados en medio del estanque ......   Ahhh!!!....  pero estabamos tan tranquilos y se sentía tan bien  ...!!!!


Pasó una persona en una canoa ... algo asi parecido a uno de esos pescadores en canoa que uno ve a la salida de Cartagena o frente a Tolú ....  Nos dijo algo en medio griego, medio inglés.  No entendimos pero me pareció que decia algo asi como que no nos podíamos fondear aquí ..........

Yo no le paré bolas.  Mi carta de navegación decía que este era un buen fondeadero y no había ninguna indicación o letrero que dijera lo contrario.....

Asi que seguí relajandome después de la larga navegación que tuvimos en la tarde .... con mi vinito, la buena música, charlando con Jaime, y los quesitos y pasabocas que sacaron Patricia e Irina.


De pronto; ... pasó en cuestión de segundos;..... fue como una nube de mosquitos que se nos vino encima.... era impresionante;  como si fuera un ventarron, pero no de aire sino de mosquitos, de tal densidad que casi no se podía ver.

Salimos todos disparados hacia adentro, a la cabina y cerramos todas las escotillas.  Algunos mosquitos se alcanzaron a entrar y nos costó trabajo acabarlos .... aunque no logramos acabar con todos, swe metían por no sé donde.


Tuvimos que pasar la noche completamente encerrados con el aire acondicionado prendido......

Qué cuento de dormir .... con el bzzzz  bzzzz de los mosquitos adentro, y afuera era imposible pegar el ojo.  Aunque tengo que decir, que estos mosquitos no picaban ... eran de esos mosquitos grandes, alones que no pican....


A eso de las tres de la mañana ya algunos habiamos logrado medio dormitar ... cuando ....  empezó a moverse el velero, zarandeandose como loco, por olas de barcos que pasaban al lado......

Todos los pesqueros que habiamos visto amarrados al muelle, estaban saliendo a su faena de pesca y nosotros estábamos en todo el medio de la salida, y tenían que hacer un viraje cerrado para no embestirnos.....  Se los oía gritar en griego ....  no entendíamos nada ....  pero sonaba muy feo!!!!......

asumo que nos estaban nombrando la madre de diez mil formas ......  Entendí entonces lo que quería decirnos el hombre de la canoa.


A las cinco de la mañana levamos el ancla y salimos corriendo de este sitio .......  creo que nadie durmió pues todos teníamos los ojos en la nuca.


La capota interna del bimini estaba tapizada de mosquitos colgando como si fueran murcielagos.  Estaban medio muertos pero pegados a todo ....  nos toco sacar la aspiradora y succionarlos para salir de ellos ....      Ni les digo lo que pasó con la botella de vino y los quesos .......