Aquí en la fábrica de Majórica estas niñas ( bueno señoras ),  calientan el cristal de opalina que viene en barras, dandole vuelta a medida que calienta, así se despengan y van saliendo redonditas.

Salen puestas en un palito metálico, con lo cual queda hecho el hueco para ensartarlas de una vez.  Luego pasan por un baño del recubrimiento de esa fórmula secreta y especial a base de escamas de pescado y madreperla, que les da el color y la consistencia parecida a la perla.

Luego viene un proceso de clasificación, pulido, brillado y finalmente ensartado ..... 

Para luego mandarlas al almacén ...... 

             

                  ......  donde se las venden a Patricia y a Chila !!!

Despues de la visita Majórica fuimos a ver una gruta que queda al Este de la isla