Fondeamos en La Girolata donde pasamos la noche.  Ya habíamos estado el año pasado aqui, y nos pareció un sitio muy lindo, pero la mayoría de los restaurantes y comercios estaban ya cerrados; esta vez nos llevamos la agradable sorpresa de comer en restaurante excelente.

La verdad uno de esos restaurantes gourmet de  “Chef” y todo que uno nunca se imaginaría encontrar en este pequeño caserío tan remoto.