Fondeamos en esta hermos encenada al Norte de la Isla, y después de un buen “chapuzón” bajamos en el dinghy a tierra y tomamos un taxi para ir a un restaurante a almorzar, pero ........  al taxi se le reventó la “cruceta del eje” y quedamos tirados en la carretera .......  pero lo más descarado es que el tipo nos cobró la carrera ....  y nos tocó pagarle porque sino quien sabe en que lio nos metemos.

Finalmente alquilamos un carro y nos fuimos a darle la vuelta a la isla, parando en unos restaurantes hermosos hechos entre las ruinas de lo que fueron los ingenios azucareros, o las casas de los hacendados dueñps de las plantaciones.